Enfermedades

Si soy VIH positivo, ¿por qué debo cuidar mi higiene oral?

13 noviembre, 2018

Cuidar la salud oral cuando se es VIH positivo se vuelve un aspecto relevante
porque se debe tener conciencia que la cavidad oral debe estar óptimas
condiciones para evitar complicaciones en el estado de salud en general.

Aquí están varias razones y recomendaciones para mantener sana la cavidad oral:

Prevención y promoción

La boca puede ser un reservorio de infecciones cuando no se lleva una adecuada
higiene oral. Por esto, desde la atención odontológica para pacientes con la
infección de VIH manejamos un enfoque de promoción y prevención.

Esto quiere decir que el paciente además de asistir a sus controles odontológicos
y proporcionarle los tratamientos específicos en caso de que lo requiera, también
lo orientamos e incentivamos a que esté atento a detectar cambios en su cavidad
oral y se las comunique a su médico como una práctica de autocuidado.

Estar atento a señales como si le sangran las encías con el cepillado, la aparición
de úlceras y hongos en las mucosas y consultar con el odontólogo nos permite
estar un paso más adelante para que su condición de salud no desmejore.

Por supuesto, son clave el cepillado y el uso de la seda dental, como la principal
medida de prevención de infecciones en la boca.

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Evitar que disminuya su calidad de vida

Un paciente portador de VIH tiene su sistema inmunológico disminuido y por lo
tanto a nivel odontológico debemos evitar que se presenten infecciones o focos
sépticos en su boca pues son más agresivas y le van a ocasionar un deterioro
más rápido y mayor que en un paciente que no es portador.

Por ejemplo, la enfermedad periodontal en estado avanzado lleva a la pérdida de
piezas dentales y hasta del hueso, además de que siempre habrá riesgo de
presentar complicaciones futuras, pues solo se puede controlar, pero no curar.

Por esto, la presencia de lesiones en la boca, además de dolorosas y de que
llevan a dispendiosos tratamientos, también pueden desencadenar en que la
persona no se alimente adecuadamente por el dolor y molestias que sienta al
masticar y tragar, entre otras.

Los tratamientos odontológicos son los mismos que recibe alguien que no es
portador, pero con la misma afección en la boca. Solamente se puede aumentar la
frecuencia en la medida que las lesiones se vuelvan a presentar.

Controlar el riesgo de xerostomía

Los medicamentos antirretrovirales producen el síndrome de boca seca o
xerostomía. Al no haber un buen flujo de saliva se disminuye su función de barrido
en la boca y así se está más propenso a que haya caries y otras enfermedades.

Se puede manejar lubricantes orales como la saliva artificial. También tratamos de
mantener el pH más neutro en la cavidad oral, porque por lo general tiene un pH
más ácido y para se puede recurrir a los enjuagues con agua carbonatada en
casa.

Manifestaciones orales por VIH

La infección por VIH tiene manifestaciones en la cavidad oral y los profesionales
en salud oral pueden ser los primeros en detectar la presencia de una infección
por este virus en un paciente.

La candidiasis es una infección producida por un hongo, que indica que el sistema
inmunológico está debilitado. Es una infección oportunista, que se manifiesta
como manchas blancas en la lengua, el paladar, las comisuras de los labios y las
paredes de la boca que desprenden fácilmente al raspado.

En la consulta, el odontólogo le indicará que se realice una batería de exámenes
clínicos, entre esos el de VIH para conocer cuál es la causa de la
inmunosupresión.

También, la aparición recurrente de herpes simple, aftas y ulceras en la boca
puede indicar que hay dificultades con el sistema inmunológico.

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Riesgo de reinfección

El VIH no se transmite por la saliva ni por un beso. No obstante, la cavidad oral de
un paciente portador de VIH cuando tiene focos de infecciones como la
enfermedad periodontal, con la cual se produce sangrado de las encías, existe el
riesgo de contagiar a otros o que el mismo sufra una reinfección con otra cepa del
virus mediante prácticas de sexo oral.

Esto solo es posible cuando hay infecciones con sangrado en la boca. También
puede ocurrir, que un paciente que no es portador del virus tenga una úlcera que
le ha interrumpido su barrera de protección y al entrar en contacto con una
persona portadora está en un alto riesgo de contagio cuando hay contacto
urogenital.

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