Enfermedades

¿Qué son las hemorroides y por qué no debes dejar de consultar?

30 abril, 2019
Hemorroides

Las hemorroides son la dilatación de unas almohadillas formadas de tejido, venas y arterias en la zona anal. Las venas en todo el cuerpo tienen unas válvulas que hacen que la sangre vaya en un solo sentido; pero las venas del recto no las tienen y por eso los factores que aumenten la presión abdominal hacen que la sangre se acumule en esas venas y se produzcan los síntomas.  

Cómo se manifiestan?

Generalmente se presenta sangrado indoloro con la deposición, escozor e inflamación en la zona del ano y la sensación de una masa debido a las venas que sobresalen. Algunas veces se produce dolor por la formación de un coágulo dentro de la hemorroide o por la protrusión de éstas.

Factores de riesgo

El estreñimiento crónico, tensión durante la evacuación intestinal, durar largos periodos de tiempo sentado en el inodoro, el embarazo, principalmente en las últimas semanas, y algunas enfermedades que aumentan la presión dentro del abdomen son los principales factores en la aparición.

Las hemorroides no están asociadas a una mala higiene ni a prácticas sexuales.

Tampoco producen cáncer, pero el sangrado es un síntoma en común con algunos tipos de cáncer como el colorrectal y de ano.

¿A quienes afecta?

Afecta a hombres y mujeres por igual en la edad adulta, son extremadamente raras en niños y en ellos deben investigarse otras enfermedades.

Aunque no se sabe la incidencia exacta, se estima que cerca del 50% de la población tendrá hemorroides a lo largo de su vida.

¿Cómo se diagnostica?

Si tienes síntomas como los descritos anteriormente debes consultar con el médico. Su diagnóstico puede ser por un examen visual y físico en la zona anal. Tu médico podría examinar el recto a través de una anoscopia o colonoscopia si hay sospechas y factores de riesgo para enfermedades inflamatorias del intestino o cáncer.

Tipos de hemorroides

Las hemorroides pueden ser internas, es decir que se ubican por encima de la línea que divide el recto de la piel alrededor del ano, y las externas que se localizan debajo de ésta línea.

Las hemorroides internas tienen diferentes grados. Así, las de grado 1 y 2 por lo general el paciente no las siente, pero notan con el examen físico. En algunas ocasiones sobresalen con el esfuerzo de la deposición, pero se reducen espontáneamente. Son el tipo de hemorroides más comunes y ocasionalmente presentan síntomas como el sangrado, aunque pueden tener largos periodos asintomáticos.  

De otra parte, las hemorroides grado 3 y 4 son las más severas y sintomáticas debido a que sobresalen fuera del ano, se laceran, inflaman, pican o sangran. Son las que nota el paciente. Las hemorroides grado 3 son las que salen, pero se reducen manualmente; las de grado 4 están por fuera y siempre están protruidas. 

Tratamientos

Las hemorroides son unas venas que siempre estarán en el recto, lo que las hace una condición crónica, pero se pueden controlar si los factores de riesgo se modifican. No todos los pacientes que tienen hemorroides necesitan algún tipo de tratamiento.

La indicación de tratarlas está dada por la presencia de síntomas muy frecuentes, aunque sean hemorroides pequeñas, por la presencia de hemorroides grado 3 o 4, que son las más severas, o por la aparición de complicaciones que pueden requerir algún tratamiento médico, un procedimiento en el consultorio o uno quirúrgico ambulatorio.

Manejo médico

Los pacientes con hemorroides deben mejorar la dieta con un buen consumo de fibra y agua, para que las deposiciones sean sin traumas y se produzca el hábito intestinal diario. Si a pesar de lo anterior hay estreñimiento su médico le formulará un suplemento de fibra o laxantes.

Cuando aparecen las complicaciones como trombosis e inflamación se recomiendan los baños de asiento para disminuir la inflamación y aliviar el dolor, que consisten en sumergir la zona anal en un platón con agua tibia por espacios de 15 -20 minutos 3-4 veces al dia.

Cuando hay sangrado o inflamación es recomendable no usar papel higiénico; es mejor lavar el área después de cada deposición o limpiarse con toallitas húmedas sin alcohol ni perfumes.

Algunos medicamentos ayudan en el manejo de los síntomas en las hemorroides en grado I y II produciendo contraccion de las venas hemorroidales, son los llamados flavonoides que vienen en tabletas orales.

¡Cuidado con los ungüentos!

Las cremas o ungúentos con antiinflamatorios o corticoides ampliamente disponibles en las farmacias, sólo debe ser usadas por periodos muy cortos de tiempo durante los episodios agudos de inflamación porque aunque alivian temporalmente los síntomas, no son curativas y su uso prolongado tiene efectos nocivos sobre la piel.

Procedimientos no quirúrgicos

En caso de hemorroides con episodios frecuentes de sangrado, especialmente las internas de grado 2, se puede recurrir a la ligadura con bandas, que consiste fijar una banda elástica en la base de la vena para cortar la circulación, lo que produce que se necrose y se caiga.

Otro procedimiento es la escleroterapia, que con ciertos agentes se inyectan dentro de la vena que hacen que sus paredes se cierren y se reduzca  el tejido hemorroidal.

En caso de hemorroides trombosadas, se puede requerir el drenaje de este trombo a traves de una pequeña incisión en la pared de la hemorroide.

Estos procedimientos pueden ser realizados en el consultorio sin necesidad de anestesia general.  

Manejo quirúrgico

Las hemorroides grado 3 y 4 necesitan un procedimiento quirúrgico ambulatorio, que requiere anestesia. Existen dos técnicas: una de ellas usa sutura mecánica, que consiste en grapar circularmente el tejido hemorroidal para bloquear el flujo de sangre. La otra llamada hemorroidectomia requiere la remoción de las almohadillas hemorroidales y bien dejar abiertas las heridas o realizar cierre de éstas.

Estas cirugías no son un procedimiento curativo de por vida, pues si los factores de riesgo persisten, éstas pueden volver a aparecer .

Complicaciones de las hemorroides

Las complicaciones pueden ocurrir desde que aparecen las hemorroides o con el paso de los años. Como lo mencionamos previamente se pueden trombosar , prolapsar, el sangrado crónico puede acarrear anemia,  los episodios de inflamacion severos pueden desencadenar abscesos.

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