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Conoce qué puedes hacer para prevenir el pie diabético

25 febrero, 2019
Conoce qué puedes hacer para prevenir el pie diabético

El control de tu diabetes también involucra a tus pies y esto implica que estés atento a cualquier tipo lesión que les pueda ocurrir, hidratarlos adecuadamente y atender una revisión de tu médico tratante para evitar el pie diabético, una de las principales complicaciones más incapacitantes de la enfermedad.

Esta situación se debe principalmente al daño que sufren los nervios y los vasos sanguíneos con el tiempo por los niveles elevados de azúcar en la sangre, propio de un mal control histórico de la diabetes o por alteraciones ortopédicas congénitas o adquiridas por calzado inapropiado o lesiones previas mal tratadas.

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Daños en los nervios y los vasos sanguíneos

Con el daño a los nervios, conocida como neuropatía, pierdes sensibilidad en esa zona y no te percatas de lesiones porque no sientes dolor ni incomodidad, la presión repetida no percibida puede llevar a la aparición de callo o engrosamiento de la piel que incluso solo es notado cuando se hace evidente una úlcera. De otra parte los problemas de mala circulación disminuyen el flujo de sangre y oxígeno a los tejidos y dificulta la cicatrización.

Alteraciones ortopédicas y de piel

Cualquier deformidad ósea de los pies desde el nacimiento  o adquirida como juanetes o deformidades de los dedos por debilidad muscular (dedos en garra, martillo entre otras) alteran el apoyo favoreciendo puntos de hiperpresión que llevan a formación de callosidades que son las precursoras de las úlceras. En paciente con diabetes otras manifestaciones de neuropatía es la resequedad de la piel y en estos pacientes se favorecen infecciones de piel (interdigitales) y en uñas por lo que deben hacerse cuidados diarios para evitar dichas lesiones.

La vulnerabilidad de los pies de un diabético los obliga a que le preste atención a cualquier lesión que comprometa sus pies por insignificante que sea. El pie diabético es una de las complicaciones crónicas más incapacitantes y en casos severos puede requerir una amputación.

Ir a las causas

Es imprescindible controlar y evitar los causantes de lesiones en tus pies. Estas pueden ocurrir por problemas que afectan el sistema musculoesquelético (ortopédico), traumas, deformidades en los pies, llevar un calzado inapropiado o tener una infección por hongos. Esta última es muy frecuente entre los dedos(interdigital) y en las uñas y que se puede complicar debido a las bajas defensas de una persona diabética.

Además, la cicatrización es más lenta debido a los problemas vasculares y hay un mayor riesgo de que se infecten las heridas.  

¿A quiénes afecta?

Estas complicaciones afectan a todos los tipos de diabetes, pero suelen empezar a manifestarse más rápido en la persona con diabetes tipo 2, es decir la que puede manifestarse o empeorarse por inadecuado estilo de vida, y que puede manejarse en su inicio con otros fármacos diferentes a la insulina además del adecuado estilo de vida (entiéndase plan alimentario y actividad física ininterrumpidos).

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Medidas para prevenir el pie diabético

Si tienes diabetes, tú puedes tomar medidas preventivas en tu cotidianidad para las complicaciones en tus pies. Aquí te reseño varias:

  1. Revisa con frecuencia tus pies, los dedos y las uñas. En caso de que tengas dificultades de visión, pide ayuda. No dejes de pedirle a tu médico una revisión rutinaria.
  2. No camines descalzo y evitar todas las situaciones que te expongan a un trauma en tus pies.  
  3. Asea tus pies todos los días y evita lavarlos con agua caliente, pues puedes lastimarlos.
  4. Usa crema hidratante, baja en urea (máximo al 15%), para prevenir la resequedad.
  5. Evita la formación de callosidades. Trabajar para retirarlos con masajes con cremas con urea (10 a 15%) sobre los que van apareciendo por delgados que parezcan.
  6. No realices caminatas largas sin reposo a intervalos, pues te expones a un roce excesivo con el calzado que terminan en vejigas.
  7. Corta las uñas en forma cuadrada, mejor limarlas.
  8. Usa calzado que te resulte cómodo desde el momento que lo compraste. Evita los que tienen muchas costuras por dentro y los que traen forros ásperos.
  9. Si eres mujer y usas tacón, evita los altos y opta por uno que sea corrido, que funciona como una mecedora y facilita la marcha. Asimismo, evitas los zapatos de puntas estrechas.
  10. Usa zapatos ortopédicos en caso de que los necesites.  
  11. Si sientes frío, no pongas bolsas de agua caliente sobre los pies. Mejor, recurre a medias calentadoras y holgadas para suplir esa necesidad de calor.

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