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¿Cómo afectan las ETS durante el embarazo a tu bebé?

16 octubre, 2018
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Una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) adquirida antes o durante el embarazo pone en riesgo la salud y hasta la vida tanto de la madre y del bebé. Solo con un diagnóstico temprano se puede dar un tratamiento oportuno y seguro.

¿Qué puedes hacer cuando tienes un diagnóstico de ETS durante el embarazo? ¿Cómo afectará tu salud y la del bebé? Aquí te brindamos la información para orientarte.

Infecciones por clamidia, gonorrea y sífilis

La clamidia, gonorrea y sífilis son las ETS más frecuentes. Mientras que la infección por las dos primeras pasa de madre a hijo durante el nacimiento, la sífilis se transmite desde la placenta.

Estas infecciones son de origen bacteriano y en muchos casos son asintomáticas. Incluso, los síntomas se pueden confundir con otras dolencias y retrasar un diagnóstico temprano y de paso el tratamiento.

Entonces, las pruebas de orina o secreciones para clamidia y gonorrea, y la de sangre para sífilis se solicitan desde el primer control prenatal y se repiten, según la necesidad , durante  cada trimestre del embarazo.

Las ETS de origen bacteriano producen inflamación y enrojecimiento de la zona de los genitales, el ano, la boca, los labios de hombres y mujeres, y en estas últimas pueden extenderse hasta el útero y las Trompas de Falopio causando Enfermedad Pélvica Inflamatoria, dolor agudo y hasta infertilidad.

Igualmente, tener una ETS de este tipo o haber superado una, eleva las probabilidades de contraer el VIH.

Daños a la salud del bebé

Los daños que causan la clamidia y la gonorrea al bebé por no tratar a tiempo a la madre derivan en inflamación ocular , neumonía e infecciones articulares. Entre tanto, la sífilis causa retraso en el crecimiento, ampollas en las palmas de las manos, agrietamiento de la piel del ano, las zonas genitales y la boca.

También, a medida que el niño crece está en riesgo de sufrir agrandamiento del hígado, falla hepática, cataras, sordera, deformidades en los dientes y la nariz.

La sífilis sin tratarse puede ser es letal para el bebé.

Tanto la madre como su pareja, en caso de estar infectado, deben recibir inyecciones intramusculares de antibióticos que son seguras durante el embarazo. Mientras reciben el tratamiento no se debe mantener relaciones sexuales para evitar el riesgo de reinfección. El tratamiento es curativo y se busca que la infección no llegue al bebé.

Una precaución de los sistemas de salud en el mundo es aplicar gotas con antibióticos en los ojos de los bebés cuando nacen, para evitar compromiso ocular por clamidia y/o gonorrea.

Infecciones por VIH, Hepatitis B y Herpes genital

Las infecciones de VIH, Hepatitis B y herpes genital son de origen viral. Principalmente se transmiten de madre a hijo durante el nacimiento debido al contacto directo con la sangre o con úlceras herpéticas.

El VIH también se transmite por medio de la lactancia materna, por eso una madre portadora del virus no puede amamantar.

Portar el virus sin notarlo

Puede ocurrir que la madre tenga una infección por Hepatitis B o herpes genital al momento del embarazo. Incluso pudo superar una infección de este tipo sin darse cuenta, pero sigue portando el virus y su bebé está en riesgo de contagio.

Tratadas, pero no curadas

Las infecciones de origen viral son tratadas, pero no curadas. Pero solamente con el tratamiento indicado durante la atención prenatal, el parto y el postparto se puede evitar que los niños de madres portadores del virus lo adquieran.

En el caso de VIH se le suministra a la mujer medicamentos antirretrovirales durante el embarazo para reducir a  menos de un 2% las probabilidades de transmitir el virus al bebé.

Los bebés de madres con hepatitis B tan pronto nacen reciben una inyección de inmunoglobulina y una dosis de la vacuna para que genere defensas contra el virus.

Para el herpes genital la mujer recibe medicación para que no haya brotes o úlceras herpéticas al momento del parto ya que si se presentan dichas úlceras el nacimiento natural estaría contraindicado por el riesgo de transmisión del herpes al bebe y por lo tanto se indicaría una cesárea.

Peores escenarios

No recibir el tratamiento conlleva que el bebé se infecte con alguno de estos virus. El VIH causa problemas en el crecimiento y desarrollo físico y neuronal del niño, infecciones cutáneas, respiratorias e  inflamación de los ganglios.

Los niños con Hepatitis B congénita manifiestan síntomas a medida que crecen. Algunos los combate el mismo organismo y los supera al cabo de unos meses, no obstante, otros niños pueden tener síntomas crónicos como dolores musculares, pérdida de apetito y agrandamiento del hígado , cirrosis y en algunos casos cáncer hepático

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