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Conoce cómo puedes evitar las alteraciones en tu flujo vaginal

29 agosto, 2019
Flujo vaginal

El flujo vaginal es una condición permanente en la mujer necesario para mantener la humedad de la vagina.

Este suele ser blanco o transparente, acuoso, sin olor y puede variar de acuerdo con el momento del ciclo menstrual siendo más abundante y filante en la ovulación y disminuye después de la menstruación. Estimando una producción diaria entre 2 y 4 ml. 

El flujo vaginal puede aparecer no necesariamente por causas infecciosas sino también por cambios hormonales como la menopausia o el embarazo, irritativas por rasurado o uso de jabones íntimos, Iatrogénicas por uso de Dispositivos intrauterino (DIU) como la T de cobre, uso de pesarios, por cuerpos extraños como tampones o preservativos entre otras.

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Cambios en el flujo vaginal

Las mujeres pueden presentar episodios de vaginitis o vaginosis en donde el flujo vaginal tiene cambios en su aspecto, cantidad, consistencia, color y olor, además hay picazón e irritación de la zona genital e incluso ardor al orinar. 

Las infecciones en la vagina, con cambios principalmente en el flujo vaginal, se deben principalmente a candidiasis vulvovaginal, vaginosis bacteriana, infecciones de transmisión sexual o por el uso excesivo de productos de higiene vaginal.  

Causas

La mucosa vaginal contiene bacterias que viven en un delicado equilibrio para mantenerla sana (Microbiota vaginal) en especial por los Lactobacillus que representan alrededor del 70% de las bacterias vaginales y son responsables de mantener un PH vaginal ácido entre 4.0 y 4.5. 

Sin embargo, cuando hay cambios en el medio vaginal ese equilibrio se rompe y favorece la aparición de infecciones por hongos que habitan normalmente la vagina como la Cándida a o bacterias como la Gardnerella v. 

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La candidiasis vulvovaginal es producida por la proliferación anormal de la Candida albicans.

Este es un hongo que viven en la vagina ocasionado por una disminución de los lactobacillus.

El flujo se vuelve abundante, toma un color blanquecino de aspecto grumoso o como leche cortada que no tiene olor y con irritación vulvovaginal acompañada de prurito.

Se estima que el 70% de las mujeres van a presentar un episodio de flujo en la vida. 

Otra infección frecuente es la Vaginosis bacteriana, producida por un aumento en el PH vaginal, producida por la Gardnerella vaginalis, bacteria que hace parto del ambiente normal de la microbiota vaginal y caracterizada por un flujo amarillento o grisáceo, espeso y con olor a pescado. 

De otro lado las infecciones de transmisión sexual son causantes de flujo vaginal tal como la tricomoniasis, una ITS causada por un parásito, puede llevar a que el flujo se vuelva adquiera un color verdoso espumoso y de mal olor en donde siempre se recomienda el tratamiento a la pareja. 

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Y por último otras como la la Neisseria gonorrhoeae que se acompañan de flujo vaginal abundante de aspecto lechoso entre otras. 

Consulta antes automedicarte

Cuando notes cambios en el flujo vaginal, o molestias dadas como hinchazón, picazón o enrojecimiento en el área vaginal es imprescindible la consulta ginecológica.

De acuerdo con las características del flujo los hallazgos al examen físico, los síntomas y algunas ayudas diagnósticas de consultorio indicaremos el tratamiento adecuado para cada situación con tratamientos que van de 1 día hasta 7 a 14 días con una efectividad superior al 90%. 

Por eso te recomiendo que consultes y sigas el tratamiento indicado por tu médico evitando automedicarte con antibióticos de venta libre que se pueden conseguir sin fórmula médica; el uso indiscriminado de los antibióticos está llevando a su resistencia.

De manera que cuando se presentan nuevamente episodios de infecciones vaginales será más difícil tratarlas porque se vuelven resistentes a los fármacos que usamos en forma autónoma sin restricción de manera indiscriminada. 

De otra parte, hay una serie de recomendaciones que te ayudarán para que cotidianamente estés menos expuesta a los episodios de vaginitis: 

1. Evita los productos de higiene vaginal

El uso prolongado y excesivo de jabones, duchas vaginales y demás productos de higiene íntima altera el equilibrio del microbiota de la mucosa vaginal favoreciendo la aparición de infecciones.

Es por esto razón que estamos en una campaña en contra de la palabra íntimo de los jabones.

Siempre recomendamos el baño con agua solamente dado que se cae frecuentemente en el error de intentar erradicar el flujo vaginal con este tipo de productos alterando aún más el PH vaginal y el ambiente local empeorando el flujo y llevando a mayor irritación.

2. Evita el rasurado completo

El vello púbico es una barrera natural contra las infecciones y por eso no se aconseja realizar un rasurado completo de la zona de los labios mayores y los pliegues de la vulva.

Siendo una zona en donde se encuentran glándulas sudoríparas, está expuesta a secreciones, fluidos corporales, menstruación que sumado al efecto inflamatorio del rasurado favorece el crecimiento de bacterias y aparición de flujo vaginal. 

3. Es mejor dormir sin ropa interior

En las zonas del cuerpo donde crece el vello hay glándulas sudoríparas tal como la zona genital, y dormir con ropa interior ajustada puede predisponerte a mayor humedad y sudoración, por tanto es preferible que duermas sin ropa interior o con una prenda más suelta para que circule el aire. 

4. El uso de tangas aumenta el riesgo 

Las tangas son prendas de ropa interior ajustadas y con una delgada tira que favorecen que la vagina se pueda contaminar de materia fecal a pesar de realizar un adecuado aseo y altere el flujo vaginal. Es un tipo de ropa interior que no debe ser de uso diario. 

5. No uses protectores diarios

Los protectores vaginales aumentan la humedad de la zona vaginal y se entra en un círculo vicioso cuando la paciente que nota flujo abundante los usa para controlar la situación, pero termina produciendo más flujo. 

Si está a tu alcance es preferible que tengas varios cambios de ropa interior durante el día y no usar protectores, con el tiempo vas a notar que disminuye el flujo y vas a desechar los protectores de uso diario. 

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