Enfermedades

Acné: cómo evitar que disminuya la seguridad emocional en tus hijos

13 mayo, 2019
El acné es una condición dermatológica frecuente en adolescentes.

El acné es una condición dermatológica frecuente en adolescentes, pero también puede afectar a los adultos en cualquier etapa de sus vidas, por lo que siempre debes estar atento al cuidado de tu piel.

Síntomas del acné

Es una enfermedad inflamatoria de las glándulas sebáceas y los folículos pilosos, de ahí que usualmente compromete la piel de la cara, el cuero cabelludo, el cuello, la espalda y el pecho.

Inicialmente la piel se vuelve más grasosa (seborreica) y junto con los vellos que crecen en los folículos tapona los poros y evitando que la queratina, que es un componente de la piel, salga adecuadamente. A esto se suma que las lesiones se pueden infectar por bacterias que hacen parte de la microbiota de la piel y se forman los comedón abierto o cerrado, los famosos puntos negros.

De esta forma sobreviene una cascada inflamatoria que termina en granos, bultos y nódulos de diferentes tamaños, que pueden tener pus y producir dolor al tocarlos.  

Factores de riesgo

Existen unos factores de riesgo que pueden aumentar la predisposición al acné o exacerbarlo. Los hijos de padres con antecedentes de acné tienen mayores probabilidades de sufrirlo en la adolescencia, que es una etapa de la vida en la que se producen cambios hormonales que participan en su aparición.

También incide la forma cómo actúes cuando aparecen los primeros síntomas.

Buscar referencias o recomendaciones fuera del ambiente médico, específicamente de dermatológico, resulta nocivo para tratar el acné adecuadamente, debido a que terminarás usando productos grasos, aceitosos o astringentes sobre la piel afectada, y que pueden no ser los adecuados para tu situación particular.

De otra parte, las dietas ricas en lácteos, carbohidratos y azúcar generan un aumento inflamatorio de piel, que, aunque lleves un tratamiento dermatológico, ese tipo de alimentación interfiere para conseguir mejorar en la piel.

Las glándulas sebáceas se pueden estimularse más de la cuenta y volver la piel más grasosa por el consumo continuo de alcohol y productos multivitamínicos. Mientras que los periodos de estrés te pueden llevar a intensificar las manifestaciones del acné y como tal dificultar su tratamiento.

Acné en adultos

También hay acné tardío y va de la mano de trastornos hormonales en las mujeres o síndrome de ovario poliquístico, postparto o el uso de productos inadecuados en la piel como cremas grasosas o aceitosas.

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Tratar los casos de leves a severos

El tratamiento que se brinde inicialmente depende del examen clínico y la valoración de las lesiones. Cuando los granos, pápulas o nódulos solo se presentan en el rostro, se considera un caso de acné leve, pero si se han extendido a la piel del cuero cabelludo, el cuello, la espalda y el pecho pueden considerarse casos moderados y severos.

Un caso de acné leve se tratará inicialmente con productos tópicos, como antibióticos y retinoides. Al cabo de un mes y medio se evaluará cómo responde la piel al tratamiento.

En ese sentido, la respuesta del acné al tratamiento nos orienta sobre su severidad, pues que si al cabo de un tiempo no hay mejoría se trata de un caso moderado o severo que requiere que se intenten otros tratamientos. De esta manera, se puede pasar a antibióticos y retinoides orales y en algunas ocasiones en las mujeres se puede recurrir a anticonceptivos orales.

Con los retinoides orales, que es de los últimos recursos para tratar el acné, se requieren exámenes previos antes de empezar a tomarlos y repetirlos cada tres meses por el tiempo que se suministra el medicamento, que es aproximadamente por dos años.

Se recurre a este tipo de medicación cuando el paciente después de usar antibióticos vuelve a presentar acné.

Evitar las marcas en la piel

El acné severo deja cicatrices en la piel que son difíciles de manejar a nivel estético y eso produce una alteración de la seguridad emocional, especialmente en los adolescentes.

Por este motivo, si como padres comienzas a notar que tu hijo tiene los primeros síntomas de acné es primordial que tenga una consulta dermatológica para frenar los casos más severos que afectan el colágeno y la elastina de la piel.

En la cotidianidad

Es fundamental que acates las recomendaciones del especialista en lo que concierne a la higiene de la piel afectada, el uso de maquillaje, limpiezas faciales o cualquier otro producto cosmético.

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