Enfermedades

¿Qué hacer y qué no ante un diagnóstico de una enfermedad ocular?

29 enero, 2018
Recomendaciones diagnóstico de una enfermedad ocular

El examen de salud visual lo debe realizar un profesional de la salud entrenado para tal fin. Cuando se trata de un recién nacido la valoración la realiza el pediatra o el médico que atiende el parto. Luego de considerar si el bebé tiene factores de riesgo se decidirá si el bebé necesita una revisión más exhaustiva para descartar la presencia de un trastorno de la visión.

Se recomienda realizar tamizaje visual en los niños desde el momento del nacimiento con una periodicidad semestral, pueden empezar el examen de optometrìa  desde los 2 años  y continuarlas cada año en caso de que no se han encontrado anomalías en la visión de tu hijo.

Tu cooperación como padre es valiosa para producir un diagnóstico temprano. Las visitas regulares para la valoración visual se constituyen en la principal intervención de prevención. Igualmente se requiere tu participación para adelantar el tratamiento cuando se trata de una enfermedad ocular o cuando se debe corregir un defecto refractivo como miopía, astigmatismo o hipermetropía.

A continuación te doy unas recomendaciones para evitar un conjunto de situaciones y prácticas en las que puedes caer cuando sospechas de un trastorno ocular o cuando el especialista da un diagnóstico sobre la visión de tu hijo que necesita atención.

Crees que puedes resolver el problema

Cuando algunos padres notan desviaciones en uno de los ojos de su hijo o problemas de alineación, recurren a unas prácticas que empeoran la situación. Por ejemplo, le ponen una pequeña cinta en la nariz porque creen que si el niño la mira corregirá la desviación.

En otras ocasiones, cuando notan el denominado “ojo perezoso” o ambliopía, entonces le tapan el ojo que ve bien a su hijo para forzarlo a utilizar el otro.

Ten en cuenta que cualquier tratamiento o terapia de corrección debe ser recetada por un optómetra u oftalmólogo, según la afectación que se trate. Realizar estas prácticas empeoran la condición de tu hijo y retrasan el acceso a una atención oportuna y eficaz.

También podría interesarte: ´¿Qué es el examen de salud visual  a edad temprana y cómo beneficia a los niños?´

Automedicarse

Esto sucede especialmente durante una conjuntivitis, en la que debido a la inflamación se aplican ungüentos o gotas en la conjuntiva para reducir los síntomas, especialmente el enrojecimiento y la irritación.

Creer que se superará con el crecimiento

Un defecto refractivo como la miopía, hipermetropía o el astigmatismo no desaparece a medida que el niño crece, por el contrario, puede progresar y generar una discapacidad visual severa.

En los primeros seis años todavía hay una plasticidad del cerebro y es un periodo crítico para el desarrollo de tu hijo en diferentes aspectos psicomotriz y cognitivo además de su visión.

Asimismo, cuando el niño es muy pequeño y el especialista manifiesta que hay un problema, sucede que nos hemos encontrado con la negativa de algunos padres de aceptar el diagnostico. Entonces, dejan de llevarlo a consulta y regresan al cabo de unos años cuando el niño está próximo a superar los seis años y queda poco tiempo para actuar o ya es demasiado tarde para un tratamiento correctivo.

La Guía de Práctica Clínica para la detección temprana, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de los defectos refractivos en menores de 18 años Sistema General de Seguridad Social en Salud – Colombia, recomienda : tener en cuenta los siguientes factores para definir la necesidad de corrección de los defectos refractivos: edad, agudeza visual, magnitud del defecto refractivo, presencia de estrabismo y sintomatología.

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