Maternidad y Pediatría

¿Por qué es importante y cada cuánto debe tu hijo tener un control odontológico?

29 agosto, 2017
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La asistencia a la consulta odontológica hace parte de los cuidados, que como padre o madre, debes tener con tus hijos. Es un espacio para valorar su salud oral, riesgos de desarrollar enfermedades y suministrar, inicialmente, recomendaciones de manejo en casa según las necesidades de cada niño, y si llega a ser necesario adelantar tratamientos.

Las indicaciones del odontopediatra para conseguir y mantener la salud oral de tu hijo sólo tendrán éxito si cuentan con tu cooperación en el proceso. Por tanto, aquí te informamos sobre cómo aprovechar la consulta odontológica y cómo complementar con las actividades en casa para cuidar de tu hijo.

Cada caso se individualiza

Aunque existen recomendaciones generales para tratar la salud oral según los grupos de edades de la población, ahora se acude a un manejo diferenciado de cada caso en función de atender las necesidades de cada paciente y esto empieza desde sus primeros meses de vida.

La primera cita odontológica debe ocurrir cuando aparecen en boca los primeros dientes en el bebé, un evento que ocurre sobre su sexto mes de vida. Desde ese momento empiezan las valoraciones en salud oral, con las cuales el odontopediatra define la frecuencia con la que debes llevar a tu hijo a las consultas odontológicas.

Las citas de control deben ser determinadas por el odontopediatra, que de acuerdo a los factores de riesgo del paciente indicará la frecuencia de las citas y las terapias adecuadas para mantener la salud oral.

Conocerás los factores de riesgo

No sólo las condiciones de la cavidad oral del niño cuentan para estimar el riesgo de presentar una enfermedad; también son importantes la historia familiar, conocer si existe alguna enfermedad general y la incidencia de factores ambientales, su alimentación y las condiciones socioeconómicas que lo rodean.

Los factores de riesgo son individuales

Algunos factores pueden relacionarse con las condiciones de salud del paciente (niños con necesidades especiales y enfermedades sistémicas tales como diabetes asma, cardiopatías etc). El acumulo de placa bacteriana es un factor bien conocido que puede ser más grave para ellos que en otros niños que no tengan enfermedades de base.

El manejo individualizado busca conocer las necesidades en salud oral y de esta forma dar las recomendaciones en cuanto a hábitos adecuados de alimentación, higiene oral y control de exposición a factores de riesgo.

Cuando lo llevas a las citas odontológicas desde temprana edad, como padre vas a conocer a tiempo situaciones que pueden afectar la salud bucodental de tu hijo, vas a estar más informado y podrás actuar a tiempo. Por ejemplo, si en el proceso de recambio comienza a desarrollar mal oclusión dental, es decir si los dientes inferiores y superiores no encajan apropiadamente, se podrá tomar medidas para corregirla.

Recibirás asesoría sobre su alimentación

La parte de la alimentación no sólo tiene que ver con un tema gastrointestinal, también es un elemento clave que afecta la salud oral de tu hijo y en la consulta odontológica te orientarán. La recomendación es que la lactancia materna sea exclusiva hasta los 6 meses de vida; a partir de este momento se debe iniciar alimentación complementaria introduciendo alimentos en forma líquida y semilíquida hasta introducción de alimentos mas fibrosos en preparaciones semisólidas, preparaciones como papillas y cremas.

Es ideal exponerlo primero a los sabores salados y amargos de alimentos como frutas, verduras y tubérculos, antes que a los sabores dulces y a los productos con alto contenido de azúcar y demás alimentos procesados.

Con esto, el bebé empieza a poner en funcionamiento otros músculos para deglutir la comida y entra en contacto con alimentos saludables lo que incide a que los prefiera por encima de otros. Por eso no debe haber temor en comenzar a medida que sigue apareciendo más dientes, se introduzcan alimentos fibrosos en preparaciones semisólidas.

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Como padre recibes acompañamiento en su crecimiento

Recibes información desde cómo iniciar la higiene de la cavidad oral, masajeando los rebordes, la lengua y tejidos blandos retirando los residuos de leche y otros alimentos y ayudando a mejorar los síntomas que se producen por la inflamación que precede la aparición de los dientes temporales, como empezar el cepillado de los mismos y mantener estos hábitos de higiene incluso cuando los dientes temporales comienzan a ser reemplazados por los permanentes.

Conoces el riesgo de usar chupos y teteros

Un hábito de este tipo no debe durar más de 2 años y sólo debe usarse cuando el pediatra lo recomiende.

El uso excesivo de estos elementos tiene riesgos y las consecuencias para los músculos de la cara de tu hijo. El chupo dentro de la boca del niño por mucho tiempo hace que la mandíbula se caiga, la lengua se vuelva perezosa y empiece a empujar sus dientes hacia adelante. Adicionalmente estos malos hábitos en la posición de la lengua y los labios, afecta otras funciones como el habla y la deglución.

El contenido del tetero y el momento en que lo consume, exponen al niño a la aparición de caries dentales.

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