Maternidad y Pediatría

¿Qué debo tener en cuenta en el embarazo si sufro de diabetes gestacional?

12 julio, 2017
embarazo-diabetes-gestacional

En la relación de la diabetes y el embarazo hay dos situaciones que se deben especificar. Por una parte están las mujeres que tienen diabetes tipo 1 ó 2 y se embarazan y por otra parte están las mujeres que durante el embarazo desarrollan lo que se conoce como diabetes gestacional. Cada una de estas condiciones difiere en las cifras de diagnóstico y en las metas de control que se da a la paciente sea diabética previamente o no.

¿Qué hago si soy diabética y quedo en embarazo?

En caso que tengas diabetes tipo 1 ó 2 y estés planeando un embarazo o recién te enteras de tu estado, es muy importante que los niveles de glucosa estén controlados de acuerdo a los parámetros establecidos para población diabética.

Cuando se elevan los niveles de glucosa se ponen en riesgo tu salud y la de tu bebé durante y después del embarazo.

El exceso de glucosa resulta perjudicial para la formación del corazón, cerebro, riñones y pulmones del bebé, un proceso que ocurre desde los primeros meses de gestación. También puede tener elevado peso al nacer. Para el caso de la madre, el mal control también afecta, por ejemplo, cuando los niveles de azúcar están elevados, aumentas el riesgo de sufrir preeclampsia, un trastorno hipertensivo muy delicado, entre otras complicaciones.

Durante el embarazo puede ocurrir que el médico recomiende intensificar la medición de la glucosa: antes de cada comida, a la hora de acostarse y durante la noche, indicando metas de glucometrías precisas, así como que el suministro de insulina (si se requiere para el control, por no ser suficiente el cambio de plan alimentario) cambie en cuanto al tipo que usas (acción corta, media y prolongada), la frecuencia y la cantidad de acuerdo a la necesidad de cada paciente.

Incluso, durante la última etapa de la gestación se puede aumentar la cantidad de insulina que te aplicas debido a que entre más progresa el embarazo, se desarrolla resistencia a la insulina (esto es mayor dificultad de la insulina para ejercer su acción normal, similar a lo que ocurre en los pacientes obesos).

El acompañamiento del equipo médico es indispensable para ajustar al manejo de tu diabetes y alcanzar las metas de control glucémico.

Todas las mujeres en embarazo deben cuidar su alimentación, controlar el peso y realizar actividad física, pero en una paciente diabética estos aspectos se intensifican durante su embarazo bajo la colaboración de un equipo de profesionales entrenados que darán orientación precisa, para evitar complicaciones, porque su condición médica se considera de alto riesgo.

¿Por qué se presenta la diabetes gestacional?

Puede ocurrir que aunque no seas diabética, durante el embarazo desarrolles diabetes gestacional, una condición que se da sólo en ese estado. Este tipo de diabetes se diagnóstica mediante una prueba de carga de glucosa a mujeres embarazadas durante su control prenatal, y existen valores (puntos de corte) precisos para hacer el diagnostico midiendo el valor de glucemias antes y después de una prueba de carga de glucosa, cifras que son diferentes en embarazo que en el resto de la población y que se puede realizar entre más pronto mejor.

Es primordial que no dejes de asistir a las citas, esto ayudará al diagnóstico oportuno y dar manejo para alcanzar la meta de control glucémico que protegerá tanto al bebé como a la madre.

¿Cómo se trata la diabetes gestacional?

Cuando llega la diabetes gestacional el embarazo se vuelve de alto riesgo e intervienen distintas especialidades médicas para llevarlo a buen término, para que ni la madre ni el bebé tengan problemas. Así, en lo posible se da control con nutrición, actividad física y control de peso; si con estas medidas no se alcanza el control, debera sin abandonarse lo anterior, deberá suministrarse insulina.

La alimentación durante el embarazo debe ser completa, equilibrada, suficiente y adecuada. Se debe fraccionar las comidas en porciones adecuadas cada 3 horas. Así, tu plato debe componerse de 30% de lípidos, 20% de proteína y 50% de carbohidratos, con estos últimos no hay que excederse, pues cuando se metabolizan se transforman en glucosa y elevan sus niveles en la sangre.

Adicionalmente debes realizar actividad física regular, lo que te ayudará a controlar el peso, lo recomendable es subir máximo un kilo por mes para que no estés en riesgo de sobrepeso, porque esto dificultaría el manejo de la diabetes.

Los controles los define el obstetra para revisar los niveles de glucemia y hemoglobina glicosilada (A1c) que tienen unas metas específicas para diabetes gestacional. Suelen realizarse cada mes y se aprovecha para hacer los ajustes.

También te puede interesar: ‘Cita preconcepcional: Claves a tener en cuenta para un embarazo saludable’

¿Qué consecuencias hay para mi salud y la de mi hijo?

Sin embargo, los controles no terminan cuando acaban el embarazo. A las 6 semanas después del parto debemos comenzar a monitorear a la paciente para identificar sus cifras de glucemia, y verificar si se encuentran normales o pasa a ser diabética.

Aproximadamente un 60% de las mujeres que presentan diabetes gestacional a futuro van a ser diabéticas tipo 2.

Cuando no controlas la glucosa en la sangre como se mencionó, expones a tu bebé a varias complicaciones. La más frecuente es la macrosomía, es decir que nace con un cuerpo más grande y su peso supera los 4000g (mas de 4kg al nacer). Otras son el síndrome de dificultad respiratoria, nacimiento prematuro y/o que presente hipoglucemia a las pocas horas de su nacimiento.

Sin comentarios

Responder

También te puede gustar