Enfermedades

Diabetes en niños: Pautas para lograr un buen control

12 febrero, 2018

Lograr unos niveles adecuados de azúcar en la sangre en los niños con diabetes tipo 1, es el resultado de un tratamiento en el que además de las inyecciones de insulina se requiere una alimentación sana, actividad física regular, glucometría y contar con la cooperación del entorno.

En ese sentido, aquí encuentras información sobre el tratamiento y cómo brindamos herramientas para que la diabetes se asuma como una condición en vez de una enfermedad, con la cual se puede llevar una vida saludable y normal si se mantiene un buen control.

1. La insulina

Las inyecciones de insulina es el único medicamento con el que podemos controlar los niveles de azúcar en los niños con diabetes tipo 1. Las dosis se definen teniendo en cuenta su peso y talla, las actividades diarias que realiza, entre esas el ejercicio, y las mediciones de los niveles de azúcar.

Las inyecciones se aplican las zonas con más presencia de grasa porque se absorbe mejor y duele menos: en la zona abdominal dejando un perímetro alrededor del ombligo, los muslos, los glúteos y los brazos.

Los niños pequeños especialmente requieren asistencia para suministrarse la insulina, pero a medida que van creciendo y se va notando que lo pueden hacer solos, se les asigna esta tarea poco a poco para conseguir su cooperación. Esto sucede sobre los 8 y 10 años del niño.

En parte, esto ocurre porque cada vez contamos con dispositivos más cómodos y prácticos para aplicarla tales como los esferos con agujas que no superan los 8 milímetros y que se cargan con la dosis que el niño necesita.

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2. Alimentación adecuada

Los alimentos que consume el niño y los nutrientes que estos contienen, especialmente los carbohidratos, ayudan a aumentar los niveles de azúcar. Por este motivo, de acuerdo con sus necesidades nutricionales, se deben seguir pautas claras para llevar una alimentación sana y balanceada.

Es importante que aprenda a identificar cuáles son las opciones más saludables, así como a dejar de lado aquellos productos, que incluso no se recomiendan para un niño que no tenga diabetes, como son las bebidas gaseosas, jugos envasados, golosinas, productos procesados, que son ricos en azúcares simples como galletas, panes industriales y ponqués, entre otros.

Igualmente, se deben respetar los horarios definidos para sus comidas; Esto es fundamental para equilibrarse con la acción de la insulina, para mantener sus niveles de azúcar en la sangre bajo control. Pues mientras los alimentos le ayudan a subir el azúcar, con la insulina se baja y nivela.

En general, buscamos empoderar al niño para manejar su alimentación en diferentes lugares y momentos y que no descuide el control de su enfermedad, ni sentirse excluido en la interacción con los niños de su edad.

3. Actividad física con regularidad

El ejercicio practicado con regularidad en pacientes con diabetes es una herramienta clave de control de los niveles de azúcar en la sangre. El tipo de ejercicio y la frecuencia se definen teniendo en cuenta otros aspectos como la alimentación y las dosis de insulina diarias para evitar que el cuerpo sufra un descenso en los niveles de azúcar, que también son perjudiciales.

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4. Educación del entorno

A través de la educación diabetológica se trata que las personas que rodean al niño en los diferentes espacios donde realiza sus actividades, el hogar, la escuela y actividades extracurriculares, conozcan y manejen aspectos particulares del control de la diabetes. Esto es fundamental para la adherencia al tratamiento.

La educación de la enfermedad en el contexto cercano, es un proceso gradual y comienza simultáneamente con la atención médica. Esto conlleva a que conozcan cómo funciona la insulina, cómo inyectarla, en qué partes y facilitar las condiciones para hacerlo en los horarios recomendados. Es muy importante que profesores o personas que estén cerca, aprendan a identificar los síntomas de una hipoglucemia (baja de azúcar) y cómo prestarle asistencia al niño para que supere el episodio en caso de que se presente.

5. Medición de la glucemia y controles periódicos

Con el glucómetro se miden los niveles de azúcar unos minutos antes y unas pocas horas después de cada una de las tres comidas principales. De acuerdo con los valores que arrojen las mediciones se puede determinar si el tratamiento, tanto con la insulina como con la alimentación y demás pautas, está funcionando.

De otra parte, los controles periódicos en el consultorio se deben realizar preferiblemente cada tres meses, pero si esto no es posible mínimo se debe hacer uno cada seis meses para valorar su peso, talla, crecimiento y ajustar las pautas alimentación y la insulina.

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Cada tres meses realizamos el examen de la hemoglobina glicosilada, que es el promedio de azúcar en la sangre en los últimos tres meses, además cada año el pediatra endocrinólogo le remitirá exámenes de rutina para el control de ojos, riñones y nervios para descartar complicaciones con la diabetes cuando está mal controlada.

Para evitar descuidos y lograr el cumplimiento con el tratamiento, como padre te puedes apoyar en las diferentes aplicaciones para los celulares que te ayudan a calcular qué cantidad de azúcar tiene cada alimento, cómo medir la dosis de insulina u organizar las citas de control.

  • Diabetes a la carta: Aplicación que ayuda con alimentación en diabetes, con calculadora de carbohidratos, equivalaencias y otros
  • Diabetes: M  Ayuda a calcular dosis y lleva registro de glucometrias
  • http://www.idf.org/education/kids : Descargar cartillas para colegio, profesores, compañeros, padres y otros cuidadores en forma ilustrada

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