Síntomas y causas

Disfruta de los beneficios de estos 7 hábitos saludables

1 febrero, 2018
Disfruta los beneficios de los hábitos saludables

Los hábitos saludables son un factor fundamental en la prevención de enfermedades en tu familia. Conoce los más comunes para el cuidado de tu salud y de los que más quieres.

1.  Alimentarse sana y balanceadamente

Este es uno de los principales hábitos para cuidar la salud y mantener un peso apropiado, pero esto ha dado lugar a mitos y actitudes que asocian comer balanceadamente con hacer dietas restrictivas y esto no es así.

La palabra dieta parece tener un significado ambiguo. Se suele asociar con la restricción y privación de alimentos para bajar de peso, pero contrario a lo que se suele creer, cuando hablamos de dieta nos referimos a los alimentos y patrones alimentarios que mantienen las personas por largos periodos de tiempo y que pueden ser nutritivas o no.

Una dieta saludable consiste en consumir alimentos de todos los grupos frecuentemente, de manera que se pueda asegurar su aporte nutricional, además de prepararlos mediante técnicas de cocción que conserven gran parte de sus nutrientes y sin incurrir en aditivos innecesarios como grasas saturadas, conservantes y exceso de condimentos.

Es de todos los días comer saludablemente para que efectivamente sea un hábito y tenga un impacto favorable para mantener la salud. No se trata de cuidarse de lunes a viernes para comer en exceso los fines de semana, ingiriendo otras comidas que no son propiamente saludables. Esa práctica es una señal de abstinencia o de que lo que se está practicando es una restricción.

Igualmente, creer que el consumo de productos con etiquetas ligth, diet, cero por ciento o bajo en algún ingrediente con mala fama como azúcar y grasas saturadas, se podrá comer más. A esos productos, para quitarles todos estos ingredientes nocivos también les sacrifican el sabor y terminan agregándoles en exceso saborizantes, edulcorantes y conservantes que para nada son buenos para la salud si se consumen con regularidad.

2.  Ejercitarse regularmente

Debe ser una actividad que considere placentera, por eso recomiendo practicar una actividad que le guste con impacto cardiovascular como bailar, nadar, trotar o actividad aeróbica y en lugares también de su gusto, pueden ser espacios abiertos o gimnasios, incluso dentro de casa con ejercicios sencillos.

A cualquier edad está recomendado y para todas las personas, incluso en mujeres embarazadas y adultos mayores. Para cada una de las etapas de la vida se dan recomendaciones específicas de acuerdo con el estado de la persona o enfermedad que puede tener el paciente.

Para sentir los beneficios del ejercicio en el cuerpo, lo apropiado es que se realice de 30 a 60 minutos diarios, pero si no es posible con esa frecuencia, al menos completar 150 minutos en la semana, que pueden ser en 3 días o dividir en diferentes horarios del día.

Por ningún motivo es recomendado concentrar todo el ejercicio en un solo día de la semana pues existe el riesgo de lesiones, el cual disminuye cuando se realiza de manera espaciada y en ciclos de corto tiempo.

La actividad física es de dedicación exclusiva, vistiendo la ropa y calzado apropiados, es decir vivirlo como un momento distinto de la rutina diaria y no como parte de las actividades laborales, domésticas o académicas.

3.  Cuidar el sueño y el descanso

No sólo es el número de horas que duerme sino la calidad de sueño, de este depende la función de diferentes hormonas y la regulación de ciclos metabólicos en el organismo, además de su efecto reparador. Lo ideal es dormir siete horas nocturnas, seguidas y en un ambiente confortable.

Fraccionar el sueño por atender determinados deberes o mantener un sueño superficial y despertar con el menor ruido, no proporcionará un descanso adecuado para funcionar bien al día siguiente.

4.  Prevenir las enfermedades ocupacionales

Independientemente de la ocupación, es importante seguir las recomendaciones para disminuir los riesgos de enfermedades por el ambiente del trabajo.

Realizar las pausas activas en la jornada laboral, mantener la postura adecuada según el lugar de trabajo, tener cuidado con la exposición excesiva a luz de las pantallas y demás precauciones, ayudarán a no dejar la salud en el trabajo.

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5.  Asistir a revisiones médicas y odontológicas periódicas

Es una práctica de prevención, solicitar ciertos exámenes según lo que el medico analice dependiendo del caso particular y realizarse un examen físico buscando signos tempranos de alguna enfermedad, ayudará a preservar la salud y prevenir enfermedades. Es importante no olvidar estar al día con las vacunas según la edad y condición de salud.

6.  Cuidar las relaciones interpersonales

Disfrutar de relaciones interpersonales sanas proporciona seguridad y confianza para el día a día. Además, se vuelven una fuente de bienestar, salud mental y recursos para combatir episodios de estrés.

7.  Manejar el estrés

Cuando se presentan episodios de estrés crónico, se descuidan los hábitos de cuidado, empezando por sacrificar la calidad de la alimentación, la actividad física regular, la calidad del sueño disminuye y el aumento de probabilidad de caer en prácticas nocivas como fumar, consumir más alcohol, comida chatarra y elevar el consumo de azúcar.

Con el estrés se aumenta el riesgo de enfermar o agudizar una condición médica ya existente. Empezar por prestar atención a lo que está sucediendo e identificar la fuente de estrés es clave.

Medicina prepagada Colsanitas

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