Maternidad y Pediatría

Almacenamiento y transporte de la leche materna: ¿qué debo tener en cuenta?

17 septiembre, 2017
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Lograr una adecuada conservación de la leche materna es importante para no perder sus valor nutritivo hacia el recién nacido. Esto depende de distintos factores como almacenamiento, tipo de envase y tratamiento después de la extracción, por eso a continuación te contamos qué debes tener en cuenta en este proceso.

Mantén disponibles recipientes de vidrio con tapa plástica que enrosque, es lo ideal, si se usa de plástico, éstos deben ser libres de bisfenol (BPA, plástico nocivo para la salud). Debes lavarlos muy bien con un jabón líquido y que no tenga aroma, esterilizarlos (hervir agua dentro de una vasija con tapa, cuando esté hirviendo se apaga la estufa y se introducen los frascos y demás cosas que quieres esterilizar, tapas la vasija y dejas allí por 15 minutos).

Ten en cuenta, lavar también todas las partes del extractor y esterilizar de ellas, sólo las que entran en contacto con la leche.

Extrae la leche materna directamente hacia el envase limpio que se encuentra a temperatura ambiente. Para cada extracción utiliza recipientes diferentes y márcalos con fecha y hora de recolección. Procura saber cantidad de onzas que van en cada frasco y recuerda que una onza equivale a 30 centímetros cúbicos.

Según sea la necesidad, puedes refrigerar o congelar de inmediato. Además, por ningún motivo expongas la leche extraída a la luz solar porque se alteran sus vitaminas.

El Ministerio de Salud y Protección Social recomiendo que la leche materna fresca puede conservarse hasta 12 horas en el refrigerador. Así, ubica los recipientes llenos en la parte interna (atrás) de la nevera y evita ponerlos cerca de los alimentos de olor muy fuere o en la puerta de la nevera.

En lo posible, aísla la leche dentro de la nevera en una caja plástica con tapa.

En caso que estés produciendo más de la leche que tu bebé necesita, la puedes congelar hasta por 15 días, siempre y cuando el refrigerador tenga puerta independiente. Pero, no olvides almacenar la cantidad necesaria que tú bebé esté consumiendo en cada toma.

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Tiempos de conservación de leche materna
Tiempo Observación
Congelada 15 días Dentro del congelador de nevera.
Refrigerada 12 horas Dentro de la nevera, en una parrilla interna y también rodeada de paquetes congelados, en caso de traslado del trabajo a casa.
Al ambiente 4 horas No congelada, no refrigerada.
Si el bebé probó leche que se había descongelado y no se la tomó, se debe desechar. 


Descongelación

Siempre utiliza primero la leche del recipiente, marcado con la fecha y hora más antigua. Cuando vas a emplear leche que está congelada no uses el horno microondas, ya que este altera las proteínas y destruye algunos componentes de protección.

Entonces, descongela a baño María hasta que esté completamente líquida, y tibia con esta misma técnica la leche que está refrigerada. En los dos casos no debe alcanzar temperaturas muy altas, pues destruyen enzimas, grasas y proteínas. Además, no vuelvas a congelar la leche materna descongelada.

La leche no se debe hervir.

Cuando está congelada, se debe pasar al baño María (ya apagada la estufa) para volverla líquida o “quitarle un poco el frío”, es decir que quede tibia, así evitas quemar al bebé y quitarle nutrientes a la leche.

Transporte

Cuando necesites transportar la leche de un lugar a otro después de retirarla del refrigerador, ubica el envase dentro de un recipiente con hielo o nevera portátil y transpórtalo inmediatamente, esta nevera de manera práctica consiste en un bolso pequeño, tipo lonchera preferiblemente que tenga recubrimiento con papel de aluminio por dentro. A esta se le pueden agregan unos paquetes fríos congelados previamente que rodeen los envases de leche.

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