Maternidad y Pediatría

Estas 8 señales te dirán si sufres de depresión posparto

5 septiembre, 2017
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La depresión posparto es una condición biológica y afectiva seria que requiere atención y tratamiento oportunamente. Los sentimientos que sobrevienen a muchas mujeres en los primeros días y meses después del nacimiento de su hijo no son asuntos pasajeros y nada tienen que ver con tu capacidad y voluntad para superarlos. Se trata de cambios hormonales que ocurren en tu cuerpo durante y después del embarazo, que influyen en las sustancias que regulan el ánimo y en situaciones que debes enfrentar en tu nueva vida.

No confundas la depresión posparto con tristeza o melancolía.

Es importante que durante tus citas de control prenatal y consultas con tu médico tratante consideres el soporte emocional, en caso que tengas factores de riesgo y también pidas información de cuáles son las señales que te dirán si sufres depresión posparto para no confundirlas con tristeza y melancolía.

A continuación te explicamos las principales señales de una depresión posparto:

1. Cambio intenso y diario de ánimo

Esta es la señal más explícita de la depresión posparto. Se debe a una labilidad emocional que expresas a través del llanto frecuente, irritabilidad que no logras controlar y por lo que no logras vivir en bienestar. Además, hay sentimientos de reproches hacia ti misma por no poder manejar la situación.

2. Te sientes ansiosa

Puedes sentir culpa porque te equivocaste al tener un hijo cuando notas que asumir su crianza trastoca e impacta en tu estilo de vida y autonomía que tenías antes de ser madre. Esta situación puede ser realmente difícil para las mujeres que son madres por primera vez después de los 35 años, en la medida que a esa edad la persona ha definido muchas cosas para su vida.

De tal forma, se desprende una ansiedad considerable cuando te enfrentas a una etapa de tu vida que en los primeros meses no quieres asumir. Sin embargo, los sentimientos no son hacia el hijo como tal, sino hacia la crianza y todo lo que esta conlleva.

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3. Dificultad para dormir

La dificultad para dormir no se debe a las horas que dedicas en atender al bebé sino a la ansiedad y el conjunto de sensaciones que te acompañan esos días posteriores al parto. Entonces, puede que el bebé duerma pero tú no lo haces.

4. Sentir inconformidad contigo misma

Puedes tener la sensación permanente de incomodidad contigo misma, con la situación que vives y de no hallarte en la realidad en la que te encuentras.

5. Puedes sentirte incomprendida y avergonzada

Cuando le manifiestas a los demás lo que te está pasando te sientes incomprendida, cuestionada y avergonzada al recibir de los otros reproches, que demanden de ti fuerza y capacidad para cuidar de tu bebé y superar la situación.

Sientes que no te entienden cuando en realidad no es un asunto de voluntad ni capacidad.

6. Dificultad para realizar las tareas cotidianas

Con la depresión se altera la funcionalidad y no puedes hacer apropiadamente tu vida diaria. También se altera tu parte cognitiva y te puedes sentir olvidadiza y desconcentrada, aspectos que te llevan a realizar actos fallidos o sentir dificultades para tomar decisiones.

7. Frustración por los cambios en tu cuerpo

Para algunas mujeres sobrevienen cuestionamientos en torno a los cambios de su cuerpo sufridos durante el embarazo y que se hacen evidentes con un aumento de peso, que en el postparto no logran normalizar con facilidad además de los cambios en su figura.

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8. Sentir temor de cuidar al bebé

No se trata de rechazo hacia el bebé, sino que producto del conflicto que tienes contigo misma y del entorno, no puedes valorar tus propias capacidades para cuidar de tu hijo. Así, comienzan los cuestionamientos y arrepentimientos hacia la crianza de tu bebé pese a que lo amas.

Por el contrario, sientes que tu entorno te obliga a cuidarlo aunque no estás en capacidad de hacerlo. Entonces, la culpa por sentirse una mala madre o por ser incapaz de atender a tu hijo te puede llevar todo el tiempo a exigirte darle cuidado al bebé y entras en un círculo vicioso muy destructivo.

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