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5 cosas que debes saber sobre la insulina y los medicamentos para tratar la diabetes

12 julio, 2017
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El manejo de la diabetes comienza por llevar un plan alimentario y realizar ejercicio para controlar los niveles de azúcar en la sangre, pero según sea el caso, se puede requerir a la aplicación de insulina y/o el suministro fármacos orales.

Se suele asociar la insulina como el principal medicamento para tratar farmacológicamente la diabetes, sin embargo, hay otras opciones que se deben considerar en algunos casos antes de la insulinoterapia. En Colsanitas nos preocupamos por la educación en diabetes tanto para el paciente como para su cuidador, sea un familiar o no. Esto es fundamental, porque se trata de una enfermedad crónica y en su manejo diario el paciente es el protagonista.

A continuación te contamos los aspectos claves que debes conocer sobre el uso de medicamentos para la diabetes.

1. No siempre se aplica insulina de entrada

Se ha establecido que los diabéticos tipo 1 requieren inyecciones de insulina desde el comienzo del tratamiento debido a que su organismo no la produce, pero el manejo de los diabéticos tipo 2 no siempre requiere insulina al comienzo o en caso de que se use que sea permanente, esto puede darse por varias situaciones que enfrenta la persona a lo largo de su vida.

Antes de usar la insulina para tratar la diabetes tipo 2, primero se debe dar manejo a través del plan alimentario y el ejercicio. Con esto se busca en la alimentación una aliada para alcanzar las metas control del azúcar en la sangre y así controlar el consumo de alimentos que pueden metabolizarse en glucosa y terminen por elevar sus niveles en la sangre. De tal forma que a lo largo del día se fracciona las comidas en porciones adecuadas y que contenga hasta un 30% de lípidos, un 20% de proteínas y un 50% de carbohidratos, en lo posible restringir el consumo de los que se absorven rapidamente y prefiriendose los de absorción lenta en porciones adecuadas.

Esto se acompaña de actividad física regular para disminuir el riesgo de sobrepeso y obesidad, lo que complicaría el manejo de la enfermedad, además que te expones a desarrollar otros trastornos.

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2. Uso de medicamentos orales e insulina

Si con las medidas anteriormente mencionadas no se alcanzan las metas de control, entonces es necesario recurrir al tratamiento farmacológico. Además de la insulina, existen los fármacos orales para dar manejo a la diabetes, claro está que esto lo define el médico tratante en función de la necesidad de cada paciente. Se puede   suministrar uno o combinar varios fármacos orales, entre estos el más común es la metformina, el cual la Organización Mundial de la Salud recomienda su uso en primera instancia si no hay contraindicación

La insulina es un medicamento inyectable, sintetizado en laboratorio para asemejar a la que produce el cuerpo humano. Su inyección, de acuerdo con la dosis establecida, hace parte del día a día del paciente que la requiere y la aplicación corre por su cuenta en su entorno habitual. Entonces, debes tener claro como administrarte cualquier tipo de medicamento que haya sido seleccionado por tu médico como el más apropiado para tu manejo.

3. Identifica cuál es la insulina que fue formulada para ti

Debes saber que los tipos de insulina varían en el tiempo que tardan en comenzar a funcionar en el organismo y en el tiempo que permanece controlando los niveles de azúcar en la sangre (se sintetizan pensando en que tengan acciones muy parecidas a la insulina que es producida por nuestro páncreas).

Existen insulinas de acción rápida conocidas como análogos de insulina, que actúan desde los 5 minutos de su aplicación hasta aproximadamente por 4 horas.

Existe insulinas conocidas como humanas, con acción a partir de los 30 minutos y su efecto se extiende hasta por 6 horas.

Entre tanto, la de acción intermedia es también insulina humana y comienza a funcionar desde las 2 primeras horas de aplicación hasta por 16- 18 horas; mientras que la de acción prolongada son análogos de insulina que pueden variar el momento de inicio de su funcionamiento, generalmente es después de 2 horas de la aplicación y su efecto se puede extender hasta por 24 horas o por unas cuantas horas más.

4. Debes saber dónde se aplica la insulina

Asimismo, tú y tu cuidador deben tener claridad en qué parte del cuerpo se aplica y esto también varía en algunos tipos de insulina. Se absorbe más rápido si se aplica en la región periumbilical (una distancia a mínimo 5cm en cualquier dirección del ombligo), en los costados a la altura de la cintura y en el deltoides; menos absorción en la glútea y finalmente en los muslos, sitios que deben irse rotando. Sin embargo, hay insulina que la puedes aplicar en cualquier parte del cuerpo y se absorbe igual.

El lugar de la aplicación tiene influencia en la velocidad de absorción de la insulina lo que también se ve afectado con la temperatura: en los climas cálidos o momentos donde se eleva la temperatura se absorbe más rápido, pero en el frío hay vasoconstricción y demora su absorción.

5. Realízate la glucometría y asiste a los controles médicos

Cuando el paciente mantiene los niveles de azúcar controlados, la revisión médica es mensual. El manejo diario de la enfermedad requiere que midas la glucosa en sangre con el glucómetro y revisar con frecuencia los pies para estar atentos a cualquier cambio n esta parte del cuerpo y evitar la aparición de úlceras.

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